26 de agosto

El Perú es un país racista, y de eso no tenemos la menor duda, sino basta con circular en hora punta en cualquier tráfico de la capital para darse cuenta que el primer insulto entre conductores a una maniobra peligrosa se responde con un adjetivo relacionado con el origen racial de quien se cruce en el camino.

Somos racistas. Esto es una realidad. Es algo por lo que no creo que la mayoría de los mortales se sientan muy orgullosos, pero eso es una cosa, y otra es andar publicando, y lo que es peor aun, premiando artículos que exacerben esa mala costumbre que tenemos los peruanos de echarle la culpa a a la pluralidad de culturas y etnias con las que convivimos a todo lo malo que nos pasa como nación.

Esta semana ha sido el colmo. El columnista  Andrés Bedoya Ugarteche, quien tiene una sección de opinión en el diario El Correo, ha sido merecedor, nada más y nada menos al  premio al artículo más racista publicado en un medio de comunicación. Galardón otorgado por la Organización de Derechos Humanos Survival Internacional.

Con esta mención la organización pro movimientos de los pueblos indígenas hace un llamado antiracista con una reacción irónica para hacernos percatar de que aun existen medios de comunicación prioritarios que circulan artículos tan absurdos como este.

No vamos a discutir acá si eso o no razonable una actitud y mentalidad racista a estas alturas de la vida en pleno siglo XXI,  ya que esta nota se extendería por muchísimas líneas más, lo que no queda claro es que un periódico serio como El Correo permita la publicación de este tipo de notas más allá de que el artículo se encuentre bien escrito y que nos produzca alguna que otra carcajada por lo absurdo de los argumentos y por lo sarcástico de los comentarios.

Aquí una líneas del comentado artículo para darnos una idea de lo que piensa dicho personaje acerca de la matanza de Bagua que ocurrió el  5 de junio de este año entre indígenas y polícias:

“Para aquellos que aún consideran a estas ‘etnias’ como grupos humanos de gentes ‘buenas’, ‘ingenuas’ y ‘candorosas’, les recuerdo que fueron estas mismas las que perfeccionaron el arte de reducir las cabezas de sus enemigos y llevarlas en los cinturones de piel que sujetaban sus taparrabos (…) En todo caso, si los ‘nativos’ no lo hicieron con los 25 policías que asesinaron y se comieron sus restos, fue solamente por falta de tiempo.”

Seamos sinceros: ¿A quién no le suena familiar alguna de estas líneas?. Es cierto que, sin irnos muy lejos, alguna vez hemos escuchado de cerca a alguien hacer este tipo de comentarios racistas, pero una cosa es eso, y otra es publicar algo asi que no solo alienta la discriminación, que de eso ya tenemos bastante, sino que encima se publica como columna de opinión. Para mi sorpresa, no es el primer artículo de este ´primitivo personaje´, sino que reiteradas veces ha realizado este tipo de notas en el mismo medio. Solo queda preguntarnos:¿Quién edita tremenda locura?.

La libertad de expresión acarrea también responsabilidad como medio comunicador que no podemos negar. Las personas tienen derecho a expresar sus ideas, pero ¿a qué costo?. Vaya imagen que tendrán de nosotros los peruanos: hace unos meses la muerte en Bagua de nativos amazónicos por defender sus derechos, y ahora, un premio al racismo publicado. !Eso sí que es una barbaridad! .